Sobrevivir fiscalmente como expatriado en proyectos internacionales.

Autora: Concepción Mata Maldonado.

Vivimos en un mundo cada vez más globalizado, y son muchas las empresas de todos los rincones del mundo que se han internacionalizado, lo que ha ocasionado un importante aumento de desplazamientos y expatriación de trabajadores en el extranjero, y España no es una excepción. El problema surge cuando el empleado por desconocimiento de las leyes desatiende sus obligaciones fiscales.

Pago impuesto

En muchos casos, personas que trabajan en un país extranjero contratados por una empresa española, cobrando su salario en un banco español y dados de alta en la Seguridad Social española, piensan que como el país de destino no tiene detalles de sus ingresos no van a tener problemas con el fisco. Sin embargo, si la Agencia Tributaria Española detecta que no se ha presentado declaración, solicitará la residencia fiscal en el país extranjero, y si no se tiene, reclamará que se cumplan las obligaciones fiscales y podrá incluir las sanciones correspondientes por incumplimiento.

Debemos tener en cuenta que según la Ley 35/2006 de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas y el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, en términos generales si el trabajador ha permanecido más de 183 días en territorio extranjero deja de ser residente fiscal en España y debe presentar su declaración de la renta en el país de destino y así evitar la Doble Imposición.

Por lo tanto, el desplazado debe realizar una serie de gestiones para regularizar su situación fiscal en el extranjero. Para empezar, la empresa española debe emitir un certificado que acredite la fecha desde la cual el trabajador presta sus servicios en el extranjero, así como el periodo previsto como expatriado. Con éste certificado debemos tramitar el modelo 247 en la Agencia Tributaria.

Posteriormente se entregará el comprobante de haber presentado el modelo 247 en la empresa pagadora para que no aplique retención en la nómina del trabajador durante la estancia fuera de España. También es posible que estemos contratados directamente por una empresa extrajera, en cuyo caso no aplicaría lo referente al modelo 247.

Modelo 247En segundo lugar el desplazado debe acudir a las dependencias de Hacienda extranjera para que, en el caso de que exista convenio de doble imposición entre España y el país de destino, solicitar el Certificado residencia fiscal aportando el pasaporte, el visado de trabajo así como el contrato laboral. Dependiendo del país puede variar el tiempo de concesión, siendo estimado como media un mes.

Una vez obtenido el documento que acredite la residencia fiscal (no olvides apostillarlo) en el país de destino se debe comunicar dicha circunstancia a la Administración Tributaria mediante el oportuno modelo 030 y evitar de esta manera requerimientos posteriores y situaciones de doble imposición incómodas y perjudiciales para el contribuyente. Con ello la Administración Tributaria española renunciará a la residencia fiscal del contribuyente, otorgándole su estatus de No residente.

A la hora de hacer la declaración de impuestos es frecuente que el trabajador además de las rentas que obtenga en el exterior, haya tenido ingresos en España por un período inferior a 6 meses. Las obtenidas en España, en caso de que el IRPF haya sido inferior al 24% deberá declararlas a través del modelo 210 por la parte que no haya tributado a ese porcentaje. En caso de que el IRPF fuera superior al 24% deberá solicitar devolución por ingresos indebidos.

Otra circunstancia muy habitual es que el trabajador que tiene propiedad en España la alquile durante su ausencia, por tanto, además de los trámites ordinarios para alquiler de vivienda, no se nos puede pasar que también hay que dar cuentas a Hacienda de este ingreso, pagando trimestralmente el 24% de la renta mensual mediante el modelo 210.

Respecto a la declaración en el país extranjero, se debe declarar no sólo la totalidad del salario obtenido en el destino, sino la totalidad de sus rentas del año, incluidas las del período en que todavía permanecía en España. Sobre estas rentas, y de acuerdo con el Convenio para evitar la Doble Imposición Internacional existente entre los dos países, el contribuyente tendrá derecho a practicarse en el extranjero una deducción para evitar que puedan tributar dos veces.

A modo de resumen y como consejo, todo expatriado debería solicitar información a un asesor especializado o profesional con conocimientos tributarios para evitar complicaciones y situaciones poco agradables, ya que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento.

¡Saludos y suerte con vuestra aventura internacional!

Conchi

 


Concepción Mata Maldonado, MBA y Licenciada en Ciencias Económicas con casi 20 años de experiencia profesional, principalmente como Controller Financiera y Directora Económico-Administrativa en el sector sanitario.

<Nota del Editor (Juan Jesús Ros Guzmán): Agradecimientos por la contribución en el Blog de Sistemas de Información>

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